
Estas son dos vistas de Helena en su cuna: despierta y dormida.Los barrotes de la cuna son un buen punto de apoyo, y en esa época en que recién empezaba a pararse agarrando cosas, le sirvieron bastante.
Para dormir, siguiendo los consejos del "Duérmete, niño", siempre le pusimos ese muñeco que nos regalaron Saúl y Mimi. Y no, ese pijama ya no le entra más, desde hace rato.





