
Para terminar con las fotos de la comunión de Cloé, los dejo con varias fotos de la familia (de Alejandra). Seguramente ya conocen a la mayoría, son habitués de este blog.


Para terminar con las fotos de la comunión de Cloé, los dejo con varias fotos de la familia (de Alejandra). Seguramente ya conocen a la mayoría, son habitués de este blog.


El cochecito sirve para todo: para dormir una siestita a pierna suelta (mientras el resto de la gente participa de una fiesta ruidosa), posar para una foto con mamá o mirar cómodamente la reunión, muerta de risa. Multifacético.

La siguiente reunión familiar fue por la comunión de Cloé, la hija de la prima de Alejandra (¿me siguen con el parentesco?)
No saqué fotos en la iglesia, sólo una en el patio para que aprecien el pelo recién planchado de mi esposa.

Y volvimos a la ciudad, pero también volvimos al parque y a las hamacas. Todo va y viene, como las hamacas. Así, al fin de semana siguiente a nuestra reunión, hicimos otra en casa de mis suegros. Y la foto del medio, no tiene nada que ver, pero cronológicamente estaba entre las otras dos.

Ya terminando la reunión, corrieron las fotos y hubo para todos. Creo que inclusive en un momento alguien agarró la bebé equivocada.

En cuanto volvimos, aprovechamos el primer sábado para una reunión familiar, antes de tener que empezar con el trabajo nuevamente. Comida, bebida, todos los abuelos y los tíos con la prima Agustina. Lo pasamos muy bien, y vimos como primicia las fotos de las vacaciones de Leila y Germán en Villa Ventana. Ahora las están subiendo en su blog

El último día en Tandil volvimos al parque Libertador, ahora bajo el sol. Estuvimos un ratito con Helena en los juegos del Parque Encantado, aunque todavía no los aprecia mucho. Después tomamos mate y jugamos a la paleta, mientras nos despedíamos del paisaje tandilense.