domingo, 2 de agosto de 2009

Palabras de brindis

Ayer celebramos el segundo cupleaños de Helena Sofía. Esta vez fue un festejo más modesto que el año pasado, pero lo compartimos con amigos y familiares y lo pasamos muy bien, sobre todo los chicos.
Para las fotos van a tener que esperar (sobre todo teniendo en cuenta que todavía no terminé de subir las del año anterior), pero voy pegando las palabras que dije para cerrar la fiesta con un brindis.

Buenas noches a todos.

Una vez más, voy a decir unas palabras en el momento del brindis, para compartir con ustedes algunos pensamientos.

Este año somos muchos menos que al año pasado y es que, aunque todavía veo demasiados adultos, la idea era hacer un cumpleaños para ella. El anterior fue para todos nosotros, pero éste queremos que lo disfrute más ella. Y esto es también porque en este año que pasó, ella creció. El año pasado era una muñequita que no se daba mucha cuenta de nada, pero ahora entiende, participa y elige cosas. En este año que pasó la vimos dejar de ser un bebote y pasar a ser una nenita. Empezó a caminar, después a correr. Ahora habla e identifica un montón de cosas y personas, y canta, y muestra su personalidad a cada rato, y pide música y juegos.

Este año fue más hermoso que el anterior, porque vimos, acompañamos y fuimos parte de este proceso. Este proceso que todavía sigue, que recién empieza, pero ya da sus frutos.

Y esto nos trajo también mucho más trabajo y más responsabilidad. Como ahora entiende más, es más importante que antes mostrarle acciones buenas y coherentes. Por mencionar sólo una cosita que todos los padres hemos pasado, como ahora repite todo lo que decimos, nos vemos más obligados a hablar bien.

También llega el momento de marcar límites, y eso nos obliga a ser equilibrados y a pensar antes de actuar, y a ser coherentes con lo que decimos. Esto, para muchos de nosotros no es ninguna novedad, pero es sorprendente ver lo difícil que es llevarlo adelante todo el tiempo. Y además equilibrar esto con la libertad que necesita para hacer cosas nuevas, para explorar y diferenciarse. Todo se da naturalmente, pero nada se da sin esfuerzo. Los chicos crecen igual, pero esta es la etapa en que todavía podemos influir y no podemos desperdiciar la oportunidad.

Todos vamos a influir, con nuestras acciones y palabras. Por eso se vuelve más importante la conducta ejemplar, como decían cuando éramos chicos, que consiste en ser un ejemplo. Nosotros somos el ejemplo de vida para nuestros hijos, y por eso es tan importante que llevemos una buena vida.

Una vez más, quiero cerrar este brindis invitándolos a vivir bien. Brindemos por la vida, ¡Por la buena vida que le vamos a mostrar a nuestros hijos!

2 comentarios:

Juan dijo...

Felicitaciones por los dos años de Helenita, y por la frase que dice que ésta es la oportunidad en que todavía pueden influir sobre ella. Para mí esta frase encierra todo, casi todo sobre ser padres y ser maestros.

Me alegro mucho por ustedes y por Helena Sofía.

chalten dijo...

Hola, me emocionaron mucho tus palabras. Feliz cumple a la pequeña y saludos a los tres! L.