
Acá se ve bien a Helenita enfundada en su traje de baño. Nunca lo usó para meterse al agua, pero es cómodo, fresco y muy bonito. Y además... ¡no es rosa!

El almuerzo fue en Martínez, en casa de mi tía Alicia, con los hermanos Ferro, mi madre y mis tíos Alicia y Manuel. Comimos un buen asado y pollo a la parrilla, preparados por Manuel que realmente se lució. Y después hicimos una lagra sobremesa en la tarde calurosa, bajo la parra, mientras los chicos jugaban en la piletita.



Esta noche de Año Nuevo la pasamos en casa de mis suegros. Hacía calor y aproveché para meterme en la pileta. A Helena le pusimos la malla, aunque no se metió al agua. Pero le queda muy bien y fue un regalo de los tíos Leila y Germán.
Todos posamos con las dos primitas en brazos, frente a uno de los mosaicos que decoran el jardín de Luis.
