
A la noche llegamos a la casa de Leila y Germán, donde finalmente los padres de Germán pudieron conocer a Helena. Después, estuvo usando la sillita de Agustina mientras ella dormía. Le encantaron los conejitos que se movían cuando ella se hamacaba.

A la noche llegamos a la casa de Leila y Germán, donde finalmente los padres de Germán pudieron conocer a Helena. Después, estuvo usando la sillita de Agustina mientras ella dormía. Le encantaron los conejitos que se movían cuando ella se hamacaba.


El sábado hicimos un largo, largo paseo.
El domingo fue el cumpleaños de Mariel y allí Helenita pudo disfrutar de la reunión familiar.
Pudo estar con su primita Agustina y competir por la atención (y los brazos) de los presentes, y conoció Gustavo, el primo de Alejandra.


Un grupo de amigos del secundario decidió reunirnos para una cena en Puerto Madero el jueves. Nos animamos y la llevamos a Helenita, después de asegurarnos de que había lugar paar el cochecito.